miércoles, 18 de diciembre de 2013

Instalación de Cruz para el Pico Oriental

 
 
Excelente iniciativa de Eloy G. Boulton junto con varios compañeros -hasta invitados internacionales - de instalar una Cruz en el punto más alto de El Oriental, ese hito se había perdido y era comentado por algunos compañeros, que hubo una cierta "placa" alli.. Se suma otra cruz en nuestro Avila como símbolo de compañerismo y todos esos valores que nos unen y hermanan.
Desde este rincón y con esta pequeña nota: ¡Gracias!

martes, 17 de diciembre de 2013

Waraira Repano, algo más que oxígeno

 
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Fuente: http://www.ciudadccs.org.ve/?p=494335 30 de octubre de 2013 ANDREA DIAZ MOTA
El Waraira Repano además de ser un Parque Nacional, es el jardín más grande e imponente de Caracas, sin contar que es el pulmón vegetal de la ciudad y la primera fuente de oxígeno de sus habitantes y de quienes la visitan.
Un conjunto de paisajes de montaña donde los marcados cambios de relieve permiten observar una variedad de ambientes naturales, cruzados por quebradas y una rica diversidad en flora y fauna, hacen de este parque un lugar mágico que brinda un buen respiro.
Desde la cúspide del Waraira Repano, conocido como el Pico Naiguatá, es posible admirar el valle de Caracas y el azul del mar Caribe. Allí, casi bajo el mismo cielo, puede descansarse del calor e inhalar el aire puro y lleno de serenidad que obsequia esta cima ubicada a dos mil 765 metros sobre el nivel del mar.
Múltiples son las opciones para disfrutar de este espacio que puede ser utilizado para entrenarse físicamente debido a sus pronunciadas pendientes, o recorrer sus caminos para entrar en contacto con su abundante naturaleza.
El parque cuenta con varios accesos situados en diferentes sectores del Área Metropolitana de Caracas. Desde Cotiza y la Puerta de Caracas parten vías para vehículos de doble tracción que lo atraviesan desde el sur hasta el norte y llegan hasta La Guaira y Punta de Mulatos en el Litoral Central del estado Vargas.
Además, el Waraira Repano tiene gran cantidad de accesos peatonales a través de senderos habilitados y acondicionados para el excursionismo, que se localizan a lo largo del límite norte de la capital.
En el extremo oeste del parque se encuentra la primera entrada de nombre Puerta Caracas. Este acceso se ubica en la parroquia La Pastora.
La zona es recordada por haber sido el camino de los españoles. Además era la antigua ruta de ingreso a la ciudad por el puerto de La Guaira. En la actualidad todavía se observan las ruinas de los castillos y fortines que resguardaban el espacio.
Catuche es la segunda entrada a este monumento natural. El lugar es bien conocido por tener uno de los tantos acuíferos o quebradas con las que cuenta el espacio.
Más al este se encuentra el centro recreativo Los Venados. Antiguamente, allí se ubicaba una antigua hacienda cafetalera hoy convertida en un museo y centro recreacional. Por este lugar se ubica el acceso al pueblo de Galipán por la entrada de Cotiza.
El siguiente acceso está subiendo por el noroeste de la ciudad a la altura de San Bernardino. Aquí se ubica la ruta hacia el puesto de Guardaparques Loma del Viento.
Un poco más adelante, exactamente en Maripérez, está localizado uno de los mayores atractivos turísticos del pulmón vegetal; el sistema teleférico.
En 20 minutos, una cabina con capacidad para ocho personas, sube a los pasajeros a una altura de mil 100 metros sobre la ciudad.
Siguiendo por la avenida Boyacá está el acceso por el sector Chacaíto. La subida es bastante inclinada y se encuentra empedrada debido a que es usada ocasionalmente por vehículos de tracción de cuatro ruedas. Esta es una de las entradas ideales para los deportistas más extremos.
Metros adelante se encuentra una de las rutas altamente visitadas del parque: Sabas Nieves.
El camino es ancho, la tierra se caracteriza por ser rojiza y la colina es de pendiente fuerte. Diariamente cientos de personas visitan este lugar en la mañana, durante el día y al anochecer, buscando el contacto con la naturaleza, el ejercicio o la recreación y esparcimiento.
El siguiente acceso corresponde a Pajaritos. Subiendo por esta pendiente se encuentra la quebrada que lleva el mismo nombre. Además, en la entrada está la estación principal de los Bomberos Forestales del Instituto Nacional de Parques (Inparques).
Los siguientes accesos son Cotiza al final de la avenida Fuerzas Armadas; Duarte, localizada cercano al acceso hacia Los Dos Caminos, pasando por encima del puente Los Chorros; La Julia, ubicada cercano al distribuidor El Marqués y finalmente Galindo situada en la urbanización Terrazas del Ávila.
Acampar resulta seguro y tranquilo
Acampar resulta una de las actividades favoritas para aquellas personas a quienes gusta permanecer en contacto con la naturaleza.
Erick Lenarduzzi, coordinador del Parque Nacional Waraira Repano, refirió que el espacio brinda seguridad y tranquilidad a quienes llevan a cabo esta actividad.
Para ello explicó las normativas que se deben tomar en cuenta a la hora de pernoctar en carpas.
Principalmente, los ciudadanos que deseen acampar en el parque deben hacerlo en época de invierno, pues en temporada de sequía se toman medidas contra el flagelo de los incendios forestales.
“Al momento de llegar al Waraira Repano, los ciudadanos deben registrarse en el puesto de guardaparques. Es un requisito obligatorio para entregar sus datos, cuántos días van a pernoctar y el número de personas que se quedarán en el lugar. Además, deben acampar a no más de cincuenta metros alrededor del puesto”, informó.
El Instituto Nacional de Parques cuenta con una dirección de búsqueda, rescate y salvamento, indicó Lenarduzzi, al tiempo que refirió que en cada estación hay un grupo de bomberos que están capacitados para la atención primaria o aplicación de primeros auxilios.
“Contamos en cada uno de los puestos con el material mínimo de aplicación de primeros auxilios. No suministramos medicamentos al lesionado, los guardaparques nos encargamos de estabilizar al lesionado y trasladarlo al primer centro asistencial para que allí se le brinde la respectiva atención médica”, manifestó.
Lenarduzzi agregó que el Waraira Repano cuenta con el apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana y de la Fuerza Aérea.
“Ellos, en caso de una emergencia extrema, nos prestan el apoyo con helicópteros dedicados a la búsqueda de rescate y salvamento”, dijo.
Agregó que a los ciudadanos que acampen en el parque se les recomienda, al momento del aseo personal, la utilización de elementos neutros como, por ejemplo, el jabón azul.
“No deben usarse sustancias como aerosoles, maquillajes, champú o acondicionadores porque contaminan los cursos de agua dentro del parque”.
Asimismo, indicó que, en el caso de los menores de edad, deben acampar en compañía de sus padres o representantes. Mientras tanto, los grupos de scouts deberán llevar una autorización de los padres con copia de la cédula de identidad anexa y la copia de la partida de nacimiento del infante.
“Cada una de estas medidas se toman con el objetivo de preservar y mantener en óptimas condiciones tanto el pulmón vegetal de Caracas como a las personas que lo visitan para ponerse en contacto con la naturaleza, liberar el estrés o disfrutar de las bellezas que tiene nuestro país”, puntualizó Lenarduzzi.
De interés
En el Decreto Nº 7.388, publicado en G. O. Nº 39.419, el 7 de mayo de 2010, se cambió el nombre del Parque Nacional El Ávila por Parque Nacional Waraira Repano para honrar el nombre usado por los primeros habitantes aborígenes de esta área.
Entre los reglamentos del parque se deben tomar en cuenta la prohibición de las siguientes actividades:
> El aprovechamiento de recursos naturales con fines comerciales
> La exploración y explotación de minerales
> Introducción de especies exóticas
> Extracción de flora
> Caza y pesca
> Introducción de animales domésticos
> Extensión de la frontera agrícola
> Circulación de bicicletas
> Utilización de equipos de sonido con volumen superior a 40 decibeles
> Escribir o marcar la corteza de los árboles del parque
> Producción, expendio, tráfico y consumo de bebidas alcohólicas y drogas tipificadas, así como el acceso o permanencia dentro del parque nacional de personas que se encuentren bajo sus efectos
> El sacrificio o maltrato de la fauna en el parque.

Solicitan más apoyo para el Ávila en su aniversario

El Avila requiere de mas control de incendios forestales Foto: Leo Ramirez
Hoy se cumplen 55 años de su declaratoria como Parque Nacional, según Gaceta Oficial 25.841
Pese a que la norma le otorga al Ávila la condición de zona protegida, aún es propensa a incendios forestales –provocados o no– y a invasiones. Para evitar este tipo de eventos, Cristina Vaamonde, directora de la asociación civil Una Montaña de Gente y miembro del Comité de Áreas Naturales Protegidas, hace un llamado para que el parque reciba fortalecimiento institucional. “Es necesario que el Instituto Nacional de Parques sea tratado con respeto, tiene un presupuesto deficitario, eso dificulta el resguardo, protección, vigilancia, control y la presencia de funcionarios destinados a guiar al usuario sobre el uso correcto de espacios protegidos”.
Mario Gabaldón, presidente de la Fundación Instituto Botánico de Venezuela, es enfático al señalar que el parque está en malas condiciones y mal administrado: “Nadie pone un parado a las construcciones ilegales porque es muy difícil y porque no hay interés en hacerlo. Es necesario establecer una política para definir cuál es el sentido que se le quiere dar al parque. El mecanismo de protección para el combate de incendios en algunas zonas está desmantelado y en otras inoperante. En época de lluvia se debe hacer el mantenimiento de las tuberías, revisar la presión de agua, pero esa previsión no se está cumpliendo”.
Nadie duda de la importancia del parque. Vaamonde dijo que la organización emprenderá una campaña en las redes sociales para llamar la atención sobre la importancia de la fecha, utilizando la etiqueta #ElÁvila55

El concreto invade espacios al Ávila

Construcción del Distribuidor Macayapa, Foto Raul Romero
En la comunidad El Cardón denuncian afectaciones debido a devastación vegetal por edificación del distribuidor Macayapa.
El Cardón, una comunidad en San José del Ávila, extraña la montaña verde. Además de la simple nostalgia por el paisaje, los habitantes de este sector de apenas 3 calles y 90 viviendas aseguran que comenzaron a sufrir las consecuencias de la devastación de la vegetación. “Hace dos años no había casas en riesgo. Pero a raíz de la construcción del distribuidor Macayapa se hicieron frágiles las estructuras, las torrenteras dejaron de tener obstáculos para entrar a las viviendas e inundarlas. Ahora dormimos con miedo cuando llueve y eso nunca había ocurrido. Ni siquiera en la tragedia de Vargas, en 1999, teníamos tantos temores”, cuenta Oscar Blanco, vocero del consejo comunal del sitio.     
El distribuidor Macayapa –obra que forma parte de la prolongación de la avenida Boyacá– se construye desde el año pasado en las faldas del Waraira Repano sin que se hayan hecho públicos estudios de impacto ambiental. Para Cristina Vaamonde, directora de Una Montaña de Gente, la pérdida de capas vegetales podría incrementar los caudales de torrenteras y ocasionar deslaves: “Al Ávila lo atraviesan cinco fallas geológicas, eso significa que la tierra se encuentra en movimiento constante. Además, el parque nacional está legalmente protegido ante intervenciones”.
Hace unos meses, el Instituto Municipal de Gestión de Riesgos y Administración de Desastres de Caracas determinó que 22 viviendas están en condiciones de alta vulnerabilidad en El Cardón y calificó a otras 24 de medianamente afectadas. “Nos dicen que no tiene relación con la construcción del distribuidor, pero nosotros creemos que sí. Hemos sostenido alrededor de ocho reuniones con el Ministerio de Transporte Terrestre y esperamos soluciones. La última cita estaba pautada para el martes, pero no vinieron los representantes del ministerio”, explicó Blanco.
Los vecinos perciben como una amenaza la construcción del distribuidor. Pese a que hace 40 años se plantearon dos proyectos para ampliar la Cota Mil que fueron descartados en 1985 por afectar el parque nacional Waraira Repano, en la nueva obra sí se han eliminado capas de vegetación.
El último reclamo ocurrió hace unos días. Un grupo de vecinos protestó por la construcción del distribuidor. “Tierra, tierra y más tierra, eso es lo que nos ha traído esta obra. Nunca se ha hablado de reubicación y tampoco la queremos. Todavía esperamos que se beneficie la comunidad”, dijo Boruska Ruiz, habitante de El Cardón. 
Pero las manifestaciones de calle no son las únicas vías empleadas por vecinos para reclamar por la obra. La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia falló en marzo contra el recurso de amparo introducido por el ciudadano Eduardo Bardelis Hernández, que intentaba detener la construcción para proteger el Waraira Repano.
Sin consulta
Para Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Transporte y Vialidad, la Constitución de la República no admite excepciones: “En el artículo 129 se indica que todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto ambiental y sociocultural. Sin embargo, el Estado, a través del Ministerio de Transporte Terrestre, interviene el Ávila, un área que está bajo el resguardo de Inparques”.
La construcción del distribuidor no contó con la participación de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Zulma Bolívar, presidenta del Instituto Metropolitano de Urbanismo, opina que antes de emprender el proyecto debió consultarse con alcaldes y representantes de las poblaciones cercanas a la obra. “Hubiese sido interesante discutirlo con todos los alcaldes. Ha debido conciliarse con un plan urbano y una evaluación del impacto dentro de los sectores vecinos. Nosotros no fuimos consultados”.  
Invasiones
La construcción del distribuidor Macayapa dejó al desnudo una extensa área montañosa. Oscar Blanco, vocero del  vocero del consejo comunal de El Cardón, asegura que temen por las invasiones en algunos sitios. “En esta comunidad vivimos 300 familias, pero ya se han observado ocupaciones ilegales debido a que se desmalezaron espacios”. 
La construcción carece de resguardo que impida las invasiones. Solo se dispone de vigilancia privada del consorcio que desarrolla la obra y, eventualmente, de algunos militares, según vecinos.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Feliz Navidad y año nuevo 2014


El Blog Aventura Avila de Pedro Biern comunica a todos los Venezolanos una Feliz Navidad y un año nuevo venturoso y mil gracias por leer este blog. Hay que recordar también algunas fechas como lo 55 años del Parque Nacional El Avila (Waraira Repano), los 50 años del encendido de la Cruz del Avila y los casi 6 años de creado este blog sobre el Avila.

Breve Historia de la Cruz del Avila: Este domingo 1 de diciembre se llevó a cabo el encendido número 50 de la Cruz del Ávila, acto que es una tradición que se realiza en la capital del país para celebrar las fiestas decembrinas que dan paso a la navidad.
La Cruz, que cuenta con 144 bombillos ahorradores, 37 metros de alto y 18 metros de ancho, permanecerá encendida hasta el 6 de enero de 2014.
La Cruz  está ubicada a 1.530 metros sobre el nivel del mar, en el cerro Papelón, del parque nacional Waraira Repano.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Fósforos del Hotel Humboldt

 
Fuente, comentario y fotos: Georges Dieu Terrén
Caja fosforo azul, Colección Georges Dieu Terrén
Caja fosforos roja, Colección Pedro Luis Biern
Hola Pedro Luis que tal, La caja de fósforos de la que te comenté, estoy seguro de que es de cuando aún el hotel funcionaba en sus inicios, ya que la doble HH delineada de esa manera era el logo inicial del hotel. Durante la década de los 80 tiempo en el que vivía en Caracas, iba practicamente todos los fines de semana a Galipán, tanto el teleférico como el hotel estaban abandonados, no obstante conocíamos al señor que cuidaba las instalaciones, de tanto ir terminamos haciéndonos amigos de él, y todos los viernes o sábados por la tarde nos íbamos hasta allá, dejábamos los Jeeps en ese espacio que está en la entrada principal, y allí armábamos nuestras carpas; y cuando no, dormíamos en sleeping-bag en el mismo lobbie del hotel. Visitamos todas las áreas del hotel una y otra vez hasta el cansancio. Todas las cosas estaban en su sitio, el hotel estaba en impecable órden. Todas las habitaciones con sus camas hechas, sus baños arreglados, toallas, sábanas, todos los detalles hasta el mas mínimo estaba en su sitio. Digno por su puesto de un hotel cinco estrellas, El hotel para el día de su cierre, que supongo debe haber sido empezando la democracia, estaba como cuando se inauguró. 
Casi 30 años después todo estaba en el mismo lugar, abandonado por supuesto y todas las cosas deterioradas e inservibles. Una de las caras del hotel que daba hacia el litoral tenía cuatro pisos que estaban expuestos al aire libre, porque el agua y la humedad hicieron que se desplomaran.
Todas las cosas del hotel tenían ese hermoso logo con la doble H, lámparas, mesas de noche que eran todas de madera y cristal viselado, toallas, servilletas, copas, vajilla. Todo eso lo ví, y en mas de una oportunidad estuve tentado de llevarme varias cosas para tenerlo de recuerdo, pero no lo hice, creí en que algun día lo restaurarían y de nuevo se exibiría en toda su majestad y plenitud. Había sobre la barra de un bar, esta caja de fósforos, nueva y con apenas un sólo fosforo retirado de ella. Supongo que alguien encendió un cigarrillo unas horas, o quizás un par de días antes de su cierre. Eso fue lo único que tomé y que mantengo como un souvenir de tantas visitas a Galipán. 
Si conoces a gente en Galipán, como por ejemplo Emilio Silva, puedes preguntarle y verás que te dice   
Bueno Pedro disculpa por haberme extendido tanto, pero son muy hermosos recuerdos de esa montaña, que no se limitó solo a visitar Galipán y el Humboldt, hicimos el camino de los Españoles desde Cotiza hasta La Guaira en varias oportunidades una y otra vez también en Jeep y caminamos por todos los picos de esa hermosa montaña
Recibe un saludo
Georges

lunes, 9 de diciembre de 2013

Lo que queda del Camino

Paso del Ferrocarril LaG & Ccs. de Peña de Mora a Boquerón
Paso de Carretera Vieja por Peña de Mora, finales de 1950
 
Paso de Carretera Caracas La Guayra por Peña de Mora, Noviembre 2013 Foto: Derbys López - Archivo Digital Fundhea
Estación Peña de Mora vista desde la Autopista Ccs Lag.
Foto: Derbys López - Archivo Digital Fundhea
Construcción del Puente del Paují, circa 1925
Foto: A. Mûller
Puente del Paují 2013, paso de Carretera Vieja por Peña de Mora
Fuente: http://museodeltransportecaracas.blogspot.com/2013/12/lo-que-queda-del-camino.html 4 de diciembre de 2013
El buen amigo y solidario colaborador de la Fundación Museo del Transporte, Derbys López Suárez, Director de la Fundacion Historia Ecoturismo y Ambiente, Fundhea, nos ofreció esta tarde un señor banquete de fotografías tomadas el sábado 23, durante el esfuerzo por llegar a la estación Peña Mora, del Ferrocarril La Guaira-Caracas.
Lo intrincado del bosque, varios derrumbes que interrumpen el sendero por el que iba la línea del tren, más peligrosos desfiladeros, impidieron -por ahora. completar la misión en la que persistirá el grupo de Fundhea.
Vale la pena llegar a la ruina de la estación en la que fue ofrecido por los ingleses un almuerzo al general Guzmán Blanco, tal vez seleccionado el lugar debido al inimaginable cuadro ofrecido por la naturaleza -tan espectacular como haber logrado tallar la montaña para dar paso al enrrielado de aquella empresa que constituyó un verdadero reto para la ingeniería anglo - venezolana en la séptima y octavo década del siglo XIX.
También el lugar donde por pura casualidad fue frustrado un intento de magnicidio contra el Ilustre Americano.
Derbys detalla en su colección de fotografías recientes la experiencia que representó abrir también por Peña Mora la vieja carretera gomera, más arriba de la línea del tren, otra talla al cerro que demandaba para las obras de ingeniería, remover enormes cantidades de roca y tender puentes sobre quebradas muy hondas, muy bien tratadas por los constructores del ferrocarril para evitar que las aguas crecidas y desbordadas, afectaran el paso de los trenes.
Desde la autopista que el próximo lunes completa sesenta años de inaugurada, es posible divisar los restos de la estación de Peña Mora no así lo que queda del tanque de agua del que se surtían las locomotoras a vapor que comenzaron a reemplazarse con el tendido eléctrico de la línea que comenzó a prestar servicio en mayo de 1928. Este empeño en llegar hasta los vestigios de lo que fue la estación de Peña Mora dará que hablar pues constituirá casi otra hazaña.
Aguardemos noticias!