miércoles, 24 de febrero de 2010

Parapente: una manera simple de volar

Parapente con dos personas


Volando en parapente desde El Avila a el Litoral Central

Fuente: www.autana.org Publicado por Betania Pérez Álvarez, 23 de Febrero 2010 en www.minuto59.com
El hombre siempre ha buscado la manera de ir más allá con la intención de comerse al mundo. Es así como han surgido actividades que le dan al ser humano la capacidad de hacer cosas que naturalmente no puede hacer, tal es el caso de volar. Paracaídas, ikaros y parapente son algunos de los deportes aéreos que te ofrecen la oportunidad de traspasar las fronteras biológicas.
El parapente es un deporte nacido, a fines del siglo XX, por la inventiva de montañeros que querían bajar volando mediante un paracaídas desde las cimas que habían ascendido.
La definición técnica de parapente es planeador ligero flexible. Planeador porque no consta de motor y flexible porque no hay partes rígidas que compongan el ala. El peso de todo el equipo, suele rondar los 25-30 kg aunque hay equipos para montaña con una masa aproximada de unos 8 kg . El piloto y ocasionalmente el pasajero de parapente estarán equipados con el equipo de seguridad obligatorio, cascos y paracaídas de emergencia y con diversos instrumentos electrónicos: variómetro o altivario, GPS y equipo de radio.
El Parapente es una manera muy simple de volar. No hay necesidad de usar un motor. Se aprovechan los recursos que ofrece la naturaleza para planear como lo hacen las aves. Bajo buenas condiciones, se pueden hacer vuelos que duren varias horas, alcanzando alturas apreciables, cubrir grandes distancias, así como explorar las nubes por dentro.
En Caracas hay tres lugares estratégicos en donde se practica este deporte: Picacho de Galipán, Parque Nacional El Ávila; Placivel, Valles de Aragua, carretera la Victoria a la Colonia Tovar y en Guatire – El Ingenio, Parque Nacional El Ávila.
Atrévete a experimentar cosas nuevas y aventúrate a volar por el cielo, atravesar las nubes y comerte el mundo.

domingo, 21 de febrero de 2010

El Ávila desprotegido

Fuente: www.el-nacional.com Caracas, 21 de febrero de 2010 Simón Gonzales
En los últimos meses, en más de 40 incendios se han quemado cerca de 100 hectáreas de la montaña
Desde hace ocho años, el barrio La Cascada invade paulatinamente los linderos del Ávila, específicamente detrás del terminal de Oriente. Esa es una de las tantas comunidades que se han asentado de manera ilegal los últimos años en el parque nacional.
Fuentes de la Fiscalía Ambiental informaron que los cálculos más conservadores indican que en la cara de la montaña que da hacia el litoral central hay 60 hectáreas invadidas, y en la opuesta, en dirección hacia Caracas y Guarenas, más de 100 hectáreas.
En La Cascada hay un sector localizado detrás de las instalaciones de la Misión Negra Hipólita. Dos años atrás, durante una visita a esa comunidad se observó que las construcciones eran incipientes, pero hoy lucen consolidadas, algunas con varios niveles y un entramado eléctrico improvisado que también ha crecido ostensiblemente.
La mayor de los residentes llegaron con el deseo de tener una vivienda propia y segura, ya que les es imposible costearse una casa en la ciudad.
Tal es el caso de Luz Espinoza, quien vivió antes en varias zonas de Petare a la caza del alquiler más accesible. Hace tres años se mudó con su esposo y sus dos hijos a La Cascada, y está conforme con el lugar: "De los barrios en los que he vivido este es el más tranquilo.
Aquí no hay esa violencia que se ve en otros lados".
Más activa de la comunidad; se ha encargado de los preparativos para organizar el consejo comunal y su anhelo es "luchar para que nos den servicios de agua y electricidad".
Ana Rosa Díaz es la vecina En el fondo, la vecindad sabe que ese sueño compartido, el de la estabilidad definitiva, tiene una consistencia etérea, y así se los recuerda cada visita de los funcionarios de la Guardia Nacional. Ellos toman fotografías de las casas y del cerro y les desconectan la manguera que instalaron en una quebrada, que es el principal surtidor de agua del sector.
Díaz sabe que permanece en un territorio que no se debe poblar, pero también está eso que la hace quedarse: el recuerdo de su casa deshaciéndose en un deslizamiento en Caucagüita.
"Fue horrible. Yo vivía con mis hijos, nuera y nietos, pero aquí estamos tranquilos".
Al final es la montaña la que recibe a los más necesitados de la capital, mientras en esa misma ciudad las autoridades "Fue horrible. Yo vivía con m no buscan solución al déficit de viviendas.
Mario Gabaldón, director de Inparques entre 1989 y 1995, afirmó que en los últimos tiempos han aumentado las invasiones en zonas como la carretera Caracas-La Guaira, la vía de Guarenas y, sobre todo, en el sector de Santa Rosa, cerca de la Universidad Metropolitana.
"Allí ha crecido notoriamente la construcción de casas y la siembra de especies que no son características, lo que representa una invasión vegetal.
Hay invasiones en todas partes, y se consolidan sin que se tome una medida para erradicarlas. Las instituciones deberían salvaguardar el lugar", expresó.
Edgar Yerena, jefe de Planificación de Inparques entre 1989 y 1993, subrayó que las invasiones agrícolas o de viviendas causan la degradación de la montaña. Las áreas que antes eran bosques se convierten en sabanas. La situación, a la vez, perjudica a los invasores porque se convierten en habitantes de zonas peligrosas.
"Esto afecta la protección de la montaña, ya que la cobertura vegetal deteriorada ofrece menos resistencia a los grandes deslaves, que los expertos han recordado que pueden ocurrir de este lado", expresó.
Fuego y violencia. Otro problema que afronta el parque nacional son los incendios. En los últimos meses más de 100 hectáreas han sido afectadas.
Por ello, el 9 de este mes Inparques prohibió la pernocta y el acceso a Topo Padrón, estribo de Galindo, estribo de Duarte, Cachimbo, Sebucán, Loma del Cuño, Arauco y Catuche. La restricción entró en vigencia el 17 de este mes y durará 6 meses. Para esa fecha se registraban 40 siniestros desde el comienzo de la temporada seca, a finales de noviembre.
Yerena recomendó mejorar el sistema defensivo del parque: "Hay sectores del cortafuego que no son suficientemente anchos y los hidrantes están prácticamente desmantelados y sin mantenimiento".

El Ávila bajo el fuego y las invasiones

Construcciones ilegales en El Ávila, Foto Karina Lizcano

Fuente: http://www.el-nacional.com/ Caracas, 21 de febrero de 2010
El Comando de la Guardia Montada Nacional Bolivariana no puede asegurar que los incendios ocurridos en el Ávila estén directamente relacionados con las invasiones, pero se encuentran en alerta para impedir cualquier de las dos situaciones
"Nosotros también estamos con la revolución, pero así como él es presidente y es venezolano y tiene sus derechos, nosotros también creemos que tenemos nuestros derechos y merecemos una vivienda digna", dijo Julio César Mata, un joven que hace 2 años invadió, junto a 15 familias más, un terreno aledaño a la autopista Caracas-Guarenas y que pertenece al parque nacional Wuaraira Repano.
La montaña se ha visto amenazada por una serie de ocupaciones ilegales en las zonas de La Pastora, Lídice, Macayapa, el sector Topo Padrón y el sector Cerro Perico en la autopista Caracas-Guarenas.
Julio César Mata construyó su precaria casa en esta zona, llamada Santa Rosa parte baja, porque no tiene dinero para pagar un alquiler y, mucho menos, comprar una vivienda. Él tiene a su cargo a su madre, hermano, esposas e hijos. Mata no trabaja, se dedica a la labor social.
"Yo me encargo de la comunidad, de que no vivamos a los golpes, a lo marginal. A veces me rebusco como mototaxi. Yo sé que lo que estamos haciendo es ilegal, pero no tenemos otra opción".
Al sonido de los carros que pasan por la autopista se une el martillar que uno de los hombres de la zona hace contra las maderas con la que construye otra vivienda.
Todas las casas comparten una estructura similar y débil: no tienen agua o baños, propensas a caer ante una lluvia fuerte, un deslave o un temblor. La luz la toman directamente de los postes.
La comunidad de Santa Rosa, parte baja ha realizado todos los trámites necesarios para ser reubicados, pero aún esperan por una respuesta. Mata asegura que su caso está bajo el tribunal vigésimo sexto de primera instancia, aunque no tienen un abogado que los ayude.
"Nosotros estamos dispuestos a mudarnos a donde sea. Lo que estamos peleando es una vivienda digna para nuestros hijos, nuestras familias. Para nosotros mismos. Si nos desalojan y no nos dan una solución, tengan por seguro que nos iremos a la autopista", advirtió.
Unos metros más arriba, el terreno está quemado. Se observa que la vegetación fue sometida al fuego con la intensión de construir. Sin embargo, no hay viviendas.
"Eso fue quemado, no por nosotros. Un capitán vino y encontró a una gente invadiendo. El consejo comunal de la parte de arriba llamó a las autoridades competentes y retiraron a los que estaban allí. Nosotros colaboramos con que no venga más gente porque eso nos perjudica. La guardia se llevó detenidos a unos que eran los que quemaban el terreno", dijo.
Así se juntan los dos problemas más grave que tiene el parque nacional: las invasiones y los incendios.
El mayor Juan Fernández Alayón, comandante a cargo del Comando de la Guardia Montada explicó que no tienen pruebas de que un hecho esté ligado con el otro porque no han capturado a alguien en flagrancia.
"Es muy difícil porque quienes queman la montaña no se quedan durante el incendio, pero es muy curioso que cuando hay una zona quemada, en seguida llegan personas a tomar el lugar", dijo.
La Guardia Montada es la encargada de custodiar las 85.192 hectáreas del Waraira Repano. Su labor comprende velar porque no se construya en la montaña, reportar los incendios, proteger a los visitantes y habitantes de los delincuentes y ayudar en el rescate de las personas que se pierden en el parque nacional, todo en conjunto con Inparques y el Ministerio del Ambiente.
Cuando se efectúan desalojos, la GNB acude al sitio con una persona de la Fiscalía General. A los habitantes se les elabora un censo para conocer a fondo su situación y poder reubicarlos, si así lo determina la investigación.
"En lo que va de año hemos efectuado 13 detenciones de personas vinculadas con la invasión de terrenos en El Ávila", informó.
El caso más resaltante ocurrió en Topo Padrón, zona cercana a la Universidad Metropolitana, donde 2 personas tomaron ilegalmente unos terrenos de El Ávila, los delimitaron y los pusieron a la venta.
"Estas dos personas están detenidas, en manos de la fiscalía ambiental y esperando respuesta de los tribunales en flagrancia. Ellos decidirán. Los delitos ambientales no acarrean necesariamente privativa de libertad como otros delitos de mayor impacto social. Sin embargo, esos invasores están privados de libertad con derecho a fianza".
Problemas vecinales
Desde las rejas que protege una pequeña bodega en Loma del Polvorín en La Pastora, el señor José Rausseo relató la situación que vive el sector con respecto a las invasiones en El Ávila.
"La semana pasada detuvieron a un vecino por estar construyendo su casa un poco más arriba de las que tienen años aquí. Pero eso fue un problema entre las juntas vecinales".
Rausseo contó que la antigua junta vecinal aprobó la construcción de varias casas en la zona más alta del barrio para la misma gente de La Pastora, pero con la llegada de una nueva junta el proyecto fue rechazado.
"Hasta habían recibido ayuda de Miraflores para la construcción de las casas y se llegaron a levantar algunas columnas. Pero como la nueva junta tiene pique con la vieja, entonces detuvieron todo y llamaron a la Guardia Nacional para que sacara a los que querían hacer sus viviendas ahí. La GNB llegó, encontró a una sola persona construyendo y se la llevaron detenida", contó Rausseo.
De la invasión solo quedan las columnas levantadas y la maleza.
Montaña bajo fuego
La mano del hombre está involucrada con los recientes incendios ocurridos en el parque Wuaraira Repano. Así lo asegura el mayor Jesús Fernández Alayón.
"Aquí no hace tanto calor como para que los incendios sean espontáneos. Las razones son diversas: asentamientos agrícolas que hacen quemas programadas y se les escapan de control o algún fuego encendido dejado por los visitantes de la montaña cuando van a hacer parrillas a las orillas de los riachuelos o vecinos que queman basura porque el aseo no llega hasta allá arriba, tal vez algún enfermo que provoca el fuego para disfrutar de él. Otra razón, pero no la tenemos absolutamente comprobada, son los invasores. Presumimos que algunos de ellos puedan estar relacionados con estos incendios, pero no lo podemos asegurar".
Invasiones de bajo perfil
Aunque el fuego es el problema más visible que enfrenta El Ávila, el mayor Fernández mostró gran preocupación por la oleada de invasiones en la zona.
Calificó estas acciones en dos tipos, las que se realizan con discreción y las que son violentas.
"Una es muy lenta y a la vista no se observan. Al cabo de cierto tiempo uno se sorprende. Están en unos sitios de muy difícil acceso. A diferencia de las que son masivas y que son mucho más fáciles de trabajarlas porque uno actúa rápidamente. Muchas veces usando la persuasión, la gente entra en razón y entiende que esos no son espacios para invadir. Las zonas más vulnerables a invasiones en Caracas son Puerta Caracas, Lídice y Macayapa donde hay casas de bloques. Ahí es cuando hacemos el censo para conocer la situación de esas familias y solicitar la orden de desalojo".
Todos argumentan y justifican sus acciones bajo la misma situación: no poseer una vivienda. Luego de censarlos, se investiga la situación de las familias, pide una orden de desalojo por medio de la fiscalía, si el censo así lo determina se les busca una solución habitacional y luego se desalojan de los terrenos invadidos.
"El problema es que el Wuaraira Repano es el pulmón de la ciudad y debe ser protegido como tal. También debemos proteger la fauna y flora que allí habitan. Desde antes que fuera decretado parque nacional había gente viviendo en la montaña. A esas personas se les permitió continuar ahí, pero luego del decreto se prohibió el asentamiento de viviendas en esos terrenos. Toda construcción en la montaña es ilegal", expresó.
La Guardia Montada cuenta con el apoyo de las comunidades que han comprendido que El Ávila es un reservorio natural y cualquier acción que atente contra su mantenimiento es ilegal.
"Las personas nos llaman apenas ven un intento de invasión o un incendio. Es muy importante ese apoyo porque nosotros no podemos estar viendo todas las hectáreas de terreno" comenta el mayor Fernández Alayón. El invasor Julio César Mata está conciente de que El Ávila debe ser protegido: "nosotros sabemos que lo que hacemos es ilegal, pero también queremos ayudar a conservar la montaña. Ver la montaña así da tristeza. Por eso queremos pedirle permiso al Ministerio de Ambiente porque nosotros queremos sembrar".

viernes, 19 de febrero de 2010

Autoridades aplican corta fuegos para detener incendio en el Ávila

Fuente: www.el-nacional.com Caracas, 19 de febrero 2010
Las autoridades se hicieron presentes la noche de este jueves para detener el incendio que se ocasionó en al noreste de Guatire, en el estado Miranda, específicamente a la altura de la Hacienda Buena Vista.
Funcionarios de Protección Civil y del Instituto Nacional de Parques (Inparques), se hicieron presentes en el Parque Nacional Waraira Repano, la noche de este jueves, para detener un incendio que se ocasionó en al noreste de Guatire, en el estado Miranda, específicamente a la altura de la Hacienda Buena Vista. Sin embargo, las autoridades están aplicando corta fuegos en la zona afectada. El Director Nacional de Protección Civil en la localidad, José Noria, indicó que la zona es de difícil acceso por la inclinación de la montaña y agregó que también es una de las partes más altas del cerro. Aseveró que para este viernes se espera contar con el apoyo de otros organismos y equipos de seguridad del Estado venezolano para contrarrestar la situación. ABN

Incendios en el Ávila aumentan 84% con relación a 2009

Fuente: www.eluniversal.com Caracas, 17 de febrero de 2010
Estudian extender prohibición de pernocta en el parque
El comandante de los Bomberos del Distrito Capital, Williams Martínez, señaló que en lo que va de este año se han registrado en el parque nacional el Ávila 580 incendios de vegetación, lo que representa un incremento de 84% con relación al mismo período del año pasado, donde, para el 15 de febrero, se habían presentado 315 fuegos. El funcionario indicó además, en declaraciones recogidas por ABN, que es factible que la medida de impedir la pernocta en el parque, que se emitió con motivo de Carnaval, se extienda indefinidamente. Sostuvo que los sectores más castigados por los incendios han sido San José, Santa Rosa y Sebucán, todos ubicados en el norte de la ciudad. En este sentido hizo un llamado a la ciudadanía para que tomen conciencia de la situación y sean precavidos durante sus visitas al parque, así como cuando transitan por la Cota Mil. Martínez dijo que se están rociando las faldas del parque con agua todas las noches, y que esta medida se mantendrá mientras dure la sequía.

martes, 16 de febrero de 2010

Invasores se adueñan de terrenos adyacentes a la Metropolitana

Fuente: www.eluniversal.com Caracas, 16 de febrero de 2010 Migdalis Cañizáles
Los ranchos los venden entre BsF 25 y 30 mil a la salida de la ciudad
En el último mes los ranchos en la autopista Petare-Guarenas llegaron a la rampa de la Universidad Metropolitana en ambos lados, sin que los oficiales de la Guardia Nacional, que están a cargo del resguardo y vigilancia de esta vía hagan algo para frenar estas nuevas ocupaciones ilegales. Según denuncian los conductores que a diario circulan por este tramo, se han instalado entre finales de diciembre y principio de año, más de 20 ranchos de tablas y zinc justo en la rampa que comunica con la Unimet. Emilia Rangel, quien reside desde hace tres años en el barrio Gran Mariscal de Ayacucho que está detrás de la terminal de oriente, revela que "los invasores nuevos son los que tienen casa aquí y están haciendo negocio con esos ranchos; los venden entre 25 a 20 mil bolívares fuertes. Ellos nos están perjudicando más porque no se conforman con la casa que tienen aquí. Sabemos que somos unos invasores, pero es que todos los barrios de Caracas se poblaron así ". Según denunció, a principios de año la Policía Metropolitana detuvo a 8 personas que estaban encabezando estas invasiones, "pero eso no ha parado el levantamiento de ranchos, diariamente se instalan hasta dos casas nuevas". Admitió que en el barrio Gran Mariscal de Ayacucho, donde se han levantado 230 viviendas, son de familias que perdieron sus casas en el barrios San Isidro, en la Carretera Vieja. Nos cansamos de esperar que nos dieran viviendas y por eso invadimos". Según relata, ya este barrio cuenta con servicio de agua potable, a través de una conexión que tienen mediante una manguera directamente de una quebrada del Parque Nacional El Ávila. "Nosotros mismos recolectamos 200 bolívares fuertes por cada casa y compramos la manguera, y así hicimos con las tuberías de aguas negras". En cuanto al servicio de luz, reconoció que están conectados de un poste ubicado cercano a la terminal de oriente. En el otro barrio que se instaló en lo que era el retiro vial de la autopista, llamado Vista al Ávila, viven unas 500 familias, y tienen también diez años en el sector. De los ranchos han pasado a quintas de dos y tres pisos con todos los servicios. Terminal rodeado Esta situación ha afectado el funcionamiento de la terminal de oriente, según aseguró Luis Abreu, directivo de una de las 36 empresas de transporte que prestan el servicio de rutas interurbanas. Denunció que estas invasiones han generado fallas del servicio de agua y luz. También comentó que han aumentado los índices de inseguridad en la terminal."Diariamente vemos a personas ajenas a la terminal merodeando por las instalaciones y ahora no tenemos ni siquiera la vigilancia de Polisucre porque es la Guardia Nacional la que se ocupa de la seguridad y nunca está cuando la necesitan". Los mismos trabajadores de la empresa estatal de transporte Sitssa, que ahora está a cargo de la terminal de Oriente, han tratado de dialogar con los invasores pero en una oportunidad los sacaron del barrio amenazados con dispararles con pistola.

Guardaparques capitalinos celebrarán su día en el sector Los Venados

Fuente: www.eluniversal.com Caracas, 14 de febrero de 2010
Aunque el Día Nacional del Guardaparques se celebró ayer en todo el país, los custodios de los parques y monumentos naturales que viven en Caracas serán reconocidos por su labor el próximo 19 de febrero. Inparques realizará una misa y entregará una serie de reconocimientos en el área recreativa Los Venados del Parque Nacional Waraira Repano, El Ávila. El acto estará encabezado por el presidente de Inparques, Leonardo Millán. Este día se celebra en conmemoración de la fecha en que el parque Henri Pittier fue decretado el primer parque nacional.